jueves, 23 de junio de 2011

Aprendí que muchas promesas pueden resultar una ilusión, y que no todos las cumplen y que pueden doler por mucho tiempo también.
Comprendí que hay actitudes que para mi resultan una esperanza, pero otros pueden usarlas como un pasatiempo.
Entendí que el tiempo no solo se basa en minutos y segundos, se basa en sueños a largo y corto plazo.
Asumí que hay que levantarse para no caerse, pero caerse sirve para podernos levantarnos.
Me di cuenta que algunos días puedo sostener una sonrisa, pero que mañana la tristeza puede invadirnos y ahogarnos en lagrimas.
Hable con muchas personas de las penas y también de las risas, y me di cuenta de lo importante que es no estar solo cuando llegamos a la esquina.
Estudie algunas materias, pero la vida te da lecciones que no te califican en el saber. Aprender de sentimientos también forma parte de un ciclo.
Algunos seres hoy nos pueden llenar alma, y a los minutos generarnos un vacio interno, pero esas personas son las mismas, no cambian sus facciones, cambian sus pasiones.
Alguna vez me dijeron que las personas generan raíces y esas raíces no se arrancan, solo crecen. Crece el dolor o crece el olvido.
Los vientos corren, y se llevan palabras, el mar puede traerlas de nuevo, pero mas erosionadas y eso genera que nos desilusionemos, que creamos en palabras sin hechos. En palabras sueltas, palabras vacias.

domingo, 19 de junio de 2011

Tardes inciertas me llevan a escribir

Me atrevo a llorar por mis amores de verano, todavía me atrevo a nombrarte..por que es bien sabido que un olvido tiene su tiempo, tiene su forma, su aroma, su sentimiento. 
Todo lo que esconden los sueños, todo  lo que se rompió tiene que reconstruirse, por que ahí esta la base de nuestro futuro. 
Por que no basta con gritarte lo que siento, no basta con escribirte muchos "Te quieros", el corazón entiende cuando a uno no le corresponde.
Me sigo acordando de tus abrazos que se amoldaron a mi ser, se enredaron en mis brazos, y no quieren ser libres, no quieren irse. 
¿Quien me manda a quererte? ¿Quien me enseña a odiarte? Let it be, cantan en Liverpool.
Que difíciles son las despedidas, y mas cuando no queres despedirte. 
Alejarnos de lo que nos hace bien, que hipócritas son las ilusiones, buscan las lagrimas.
Por que las lagrimas sospecho que sirven para eso, para limpiar nuestro ser interno.  
Que tardes mas raras estoy viviendo, que sol mas oscuro se asoma en las mañanas.
¿Y es que ya los atardeceres no son naranjas?
No cambies mi destino, por que yo soy su dueña, y no te quiero mas en mis caminos.
Alejate! Olvidame!
Entender no es difícil, si la razón toma el papel principal.